Quizá, el artículo que voy a escribir ahora sea el más íntimo y personal que he escrito hasta el momento en el blog. En los artículos anteriores cuento las impresiones que me causan ciertas situaciones, y siempre bajo mi punto de vista. En este artículo voy a hablar de algo que condiciona en muchas ocasiones mi comportamiento y manera de actuar, os sonara a muchos raro, pero hablo de lo que mas odio en el mundo, que es la comparación.
A todos alguna vez, nos han comparado con alguno de nuestros padres, ya sea en lo físico como en lo psíquico. Eso nos produce, depende de la comparación, una satisfacción o un desengaño. Pues bien, las comparaciones siempre pueden llegar a cansar, aunque sean buenas.
Son ya muchas las ocasiones, (la última esta mañana y por la que me he decidido a escribir esto), en las que mi manera de actuar, hablar o comportarme ha sido comparada con la de mi padre. Esto esta bien hasta cierto punto, pero para mi ya se ha sobrepasado.
Las personas que nos conocen a los dos, siempre me dicen que soy igual que el, hasta tal punto que dicen que estoy haciendo yo ahora las mismas cosas que hizo él con mi edad. Puede ser verdad, que de hecho lo es, pero lo único que demuestra que el comportamiento del ser humano esta regido por los genes (o por lo menos en mi caso).
El hecho de ser comparada con mi padre cada dos por tres hace que ante determinadas situaciones me comporte o actué de una manera diferente a la que me corresponde o como lo haría yo; esto hace que me sienta luego mal conmigo misma.
Por eso a partir de ahora voy actuar tal y como soy, sin contar si mi padre lo ha hecho o no antes, ya que por eso somos padres e hija.
3 comentarios:
Las comparaciones son odiosas ¿verdad?, pero en este caso más bien diría que son lógicas.Me explico: en estos día en los que únicamente paramos para coger impulso para el siguiente obstáculo,vamos dejando de lado los pequeños detalles que forman nuestro día a día y por lo tanto nos forman a nosotros mismos.Si os parais y os fijais en como hablais, reaccionais ante las situaciones, pensais, os moveis, podreis ver en cada una de estas acciones a personas que habeis tenido al lado desde que nacisteis. La genética...si tiene un papel importante, pero no determinante. Coge siempre las cosas buenas y bonitas de los que te rodean, al igual que ellos cogeran las tuyas y si te comparan, di que has tenido unos buenos maestros, y que por su puesto tu has sido mejor aprendiz, ya que a partir de lo que te han enseñado has elegido tu camino y si has tenido la suerte de elegir...piensa que la palabra "libre" camina a tu lado.
muchas gracias por este consejo, la verdad es que as hecho que mire de otra forma esto.
Es cierto que la scomparaciones son odiosas, pero son necesarias; porque de lo contrario no se distinguiria lo mediocre de lo sublime y bello, y esto no solo lo pienso yo, tambien lo pensaba el gran filosfo Nietzsche, y lo afirmo a traves de su gran teoria de la voluntad de poder en su magnifico libro de Así habló Zaratustra.
Así es que no digas unicamente que las comparaciones son odiosas, di tambien que son necesarias, de lo contrario, no seria capaz de decirte que eres la mejor amiga que se puede tener, en comparacion con cualquier otra persona de la ciudad, de la provincia, de la comunidad, del pais, del continente, del mundo, del universo...
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