
La ironía...es ese elemento, a mi modo de ver, fundamental para una buena crítica o como bien dicen algunos, para una crítica elegante.
Suele ir acompañada de un tono especial en nuestra pronunciación y cuando se escribe suele ir entre comillas o algún otro elemento para diferenciarse de la realidad de lo que pueda decir.
Pero lo bueno de la ironía no radica en decir algo y es totalmente diferente a lo que queremos decir, si no cuando se interpreta literalmente y da paso a confusiones ridículas cambiando nuestra visión sobre el autor.
Cuantas cosas mal interpretadas en la historia por no saber leer entre líneas...
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