En vísperas de las elecciones municipales, se muestra el carácter más agresivo de las personas. Mostramos en estas fechas, aspectos de nosotros mismos que no volveremos a mostrar hasta dentro de otros cuatro años.
Me llama la atención el caso de un pueblo, cuyo nombre prefiero no revelar para que no haya aludidos, donde en estas fechas el ambiente esta totalmente fuera de contexto.
Hay un ambiente de intriga y sospecha, como en cualquier parte del país (es lo lógico y habitual) pero se respira miedo y odio, incluso entre miembros de una misma familia. Todo el mundo esta enfadado con todo el mundo por una grandísima tontería, la política, la cual no la vuelven a tocar durante los cuatro años restantes.
Parece que durante esta campaña electoral el ambiente esta menos caldeado que la anterior.
Aunque os parezca raro en estos tiempos, hay una guerrilla de gente no identificada, que en la antigua campaña electoral, llego a quemar el coche del teniente alcalde del pueblo por el PSOE.
Si es verdad, que las elecciones se viven con la misma intensidad que las primeras después de la Transición, y los ganadores se siguen tirando a la fuente del pueblo como entonces; pero no hace falta llegar a tales extremos antes de estas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario