viernes, 4 de mayo de 2007

Un viaje inolvidable



Entre los días 25 y 29 de abril, seis alumnos de primero de Bachillerato del IES Universidad Laboral (Elena, Álvaro, Sergio, Marta, Victoria y Ana) viajamos a Wakefield, Inglaterra gracias al proyecto Comenius en el que participa nuestro instituto junto a otros dos centros, Wakefield College de Wakefield, Gran Bretaña y Friedrich-List Schule de Kassel, Alemania.
Allí en Inglaterra, estuvimos con los alumnos ingleses y alemanes que participaban en el proyecto como nosotros y aunque fue muy poco tiempo el que estuvimos en Wakefield, fue suficiente para aprender de nuestros compañeros europeos algunas cosillas propias de sus países y para enseñarles nosotros también.
La agenda que teníamos, algo ajetreada, facilitó que los alumnos de los tres países entablásemos una buena relación, no solo internacionalmente sino también entre los propios españoles que para mi y mis compañeros quizá sea lo mejor del viaje.
El viaje comenzó el miércoles 25 de abril a las seis de la mañana en la estación de autobuses de Cáceres, para coger los seis alumnos y las dos profesoras que nos acompañaban (Celeste y Maribel, ambas profesoras de inglés en el instituto) el autobús hacia Madrid. Una vez en Madrid cogimos el primer avión hacia Londres y luego allí otro hacia Manchester, donde nos encontraríamos con nuestros colegas alemanes (Flörian, David, Stefan y Johannes). Desde Manchester cogimos un microbús junto con los alemanes hasta Wakefield donde nos estaban esperando nuestras familias inglesas cuando llegamos a las diez de la noche. Esa misma noche, aunque cansados, decidimos casi todos nosotros hablar un poco con las familias para conocerlas mejor y que también nos conocieran un poco. La comunicación fue algo difícil, ya que no teníamos mucha práctica hablando inglés y no les entendíamos muy bien. Pero también queríamos conocer un poco la casa donde nos íbamos a alojar durante esos días. A una de las alumnas españolas, por ejemplo, le fascinaron las ventanas de su habitación, queriéndolo expresar en un idioma no conocido hasta entonces (Máma, I costrú a ventan).
El jueves por la mañana después de haber desayunado y arreglarnos, algunos con más complicaciones que otros a la hora de entender el funcionamiento de las duchas, nos dirigimos todos a Wakefield College. Allí después de un paseo por el colegio, dirigido por James y los demás alumnos ingleses (Cassandra, Jodie y Jess), cada país expuso su película a los demás, excepto nosotros los españoles, que no nos avisaron con el tiempo suficiente para exponer la nuestra, “Volver” de Pedro Almodóvar. Cuando terminaron las presentaciones de las películas, todos nos dirigimos a una sala donde la directora del colegio regaló a nuestro instituto y al alemán, la obra completa de Shakespeare en inglés. Entre tanto los alumnos españoles enseñábamos algo de vocabulario español a nuestros colegas europeos. Un poco mas tarde se incorporaron Alice y Daniel, unos alumnos ingleses que también participaban en el proyecto.
Luego nos dividimos en grupos mixtos (alemanes, ingleses y españoles en un mismo grupo) y a cada uno nos dieron una cámara para ir haciendo fotos por la ciudad de Wakefield. Por la noche fuimos todos a comer a un restaurante mejicano del barrio latino de Wakefield. Allí fue donde conocimos a Kayleigh, la estudiante alemana que faltaba. Después todos nosotros, excepto nuestras cenicientas Marta y Victoria, fuimos a una discoteca a tomar algo y desde allí a casa a descansar.
El viernes por la mañana, no amaneció con muy buen tiempo, la verdad, y más de uno llegamos a la estación de tren algo mojados, pero contentos de encontrarnos de nuevo con nuestros compañeros. Llegamos a Leeds tras un breve viaje en tren y disfrutando de un paisaje muy distinto al que nos podemos encontrar en España. En Leeds, que es principalmente una ciudad universitaria, nos mostraron una de sus universidades, y allí pudimos hacer, con la ayuda de un profesor, un montaje de Star Wars con uno de nuestros colegas alemanes (David). Después de pasar este buen rato en la universidad de Leeds, nos fuimos a comer todos juntos y de compras, antes de coger el tren hacia Wakefield de nuevo. Esa noche en Wakefield iba a ser divertida; nuestros compañeros ingleses nos iban a llevar a algunas discotecas de la ciudad. La verdad es que nos lo pasamos genial porque, entre otras cosas, a diferencia de la noche anterior, estábamos todos.
Llegó el viernes por la mañana. y habíamos quedado en la entrada principal del Wakefield College para coger un autobús hacia York, la ultima ciudad que íbamos a visitar.
York es preciosa, ya que se asemeja más a una ciudad inglesa tradicional que las otras dos. Allí fuimos a visitar el museo vikingo, donde nos hicieron una excelente interpretación de la vida en los pueblos vikingos que habían habitado en York. Después nos fuimos a ver un poco la ciudad y a comer. Mas tarde algunos fueron a ver la Catedral de York, que era preciosa e inmensa. Por último cogimos el autobús para regresar a Wakefield con las familias y pasamos la tarde con ellas.
Desgraciadamente, llegó el domingo, el día de las despedidas y las lagrimas de algunos. Primeros nos tuvimos que despedir de los ingleses en Wakefield y mas tarde de los alemanes en Manchester, donde cogeríamos cada uno el avión que nos llevaría a nuestros países.
Este viaje ha sido una experiencia inolvidable para todos y cada uno de los que participamos en él. Somos afortunados porque podremos seguir manteniendo contacto por e-mail o Messenger y así continuar de alguna manera la vínculos que comenzamos en esta visita tan breve pero intensa.